Los precios de los libros de texto para el curso académico 2010-2011 han registrado un moderado descenso del 0,5%, en su conjunto, caída que aumenta a un 3,61% en el caso de los manuales de Educación Secundaria Obligatoria. Esta rebaja es la primera que se registra desde 1993, según el informe anual realizado por la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE).
Por niveles educativos, el precio medio de los libros de Educación Primaria bajó también un 0,5%, siendo el descenso más acusado en los libros de Educación Secundaria Obligatoria (3,61%) ya reseñado, mientras que el precio de los manuales de Educación Infantil y otras Enseñanzas Medias aumentaron el 1,76% y el 2,38% respectivamente.
El informe de ANELE, el más riguroso que se hace en España sobre la evolución del precio de los libros de texto desde hace 17 años, hace hincapié en que los libros de texto están sujetos a dos regímenes de precios distintos. Precio fijo o único, que determina el editor, para los libros de Educación Infantil y Enseñanzas Medias no obligatorias (Bachillerato y Formación Profesional) y precio libre y, por tanto, variable, que establece el detallista para los libros destinados a la Educación Obligatoria (Educación Primaria y Secundaria Obligatoria).
Este escenario es determinante para explicar que el régimen de libertad de precios que rige el mercado de los libros de texto es solo aparente ya que es un mercado altamente intervenido por las Administraciones Públicas Educativas de las Comunidades Autónomas, que indirectamente determinan los precios de los libros de texto, e incluso, de hecho, llegan a fijarlos. “Esta intervención —señala el informe— va desde recomendaciones formales a los profesores para que prescriban los libros más baratos, sin tener en cuenta la calidad de los manuales o los mejor adaptados a sus alumnos, hasta la imposición de hecho de que el precio de los lotes de libros se ajuste al montante de la subvención que la Comunidad Autónoma da a los alumnos en función del nivel educativo”.
Esta situación de intervención administrativa —denuncian los editores— es “la que mejor puede explicar el extraño comportamiento de los precios en el arranque del curso pasado y de los precios de cesión establecidos para el próximo curso 2010-2011, intervención que impone de hecho a los editores los precios a los que deben vender en la Comunidad Autónoma, con grave detrimento de la libertad de mercado que exigiría el precio libre, pero, sobre todo, con un enorme quebranto para la viabilidad empresarial de las editoriales y para la calidad de los libros”, situación que se agrava además en una coyuntura de crisis económica en la que el sector está haciendo un enorme esfuerzo por contener los costes de los manuales.